El proceso de coaching de la mano de Cristina ha supuesto un viaje a experiencias del pasado para corregir carencias que limitaban el presente y el futuro. Ha sido un trabajo duro de introspección para ver con un nuevo enfoque situaciones y vivencias y extraer de ellas los elementos necesarios para recobrar el equilibrio y, a partir de ahí, volver a crecer en todos los planos, mostrando mis propias virtudes sin acudir al "recurso" de impostar un perfil en función del interlocutor, y permitiéndome afrontar con serenidad un giro profesional de 180 grados que necesitaba llevar a cabo desde hace tiempo.
Y a lo largo de ese camino, Cristina ha estado siempre ahí, aportando las claves y guía oportunas, con una paciencia infinita y, a la vez, una energía constante para redescubrir, por ejemplo, valores personales enterrados.
Cuando decidí dar el paso de iniciar un coaching mis referencias sobre Cristina eran inmejorables pero, tras la experiencia vivida en primera persona, puedo decir que su profesionalidad, compromiso y habilidades como coach, así como sus métodos de trabajo, corroboran todas y cada una de las excelentes referencias que tenía sobre ella.
Si tuviera que condensar sólo en dos palabras qué ha significado trabajar con Cristina, esas palabras serían reconocimiento y agradecimiento.